miércoles, 18 de junio de 2008

Malvinas

HÉROES DE MALVINAS

He decidido escribir estas líneas en homenaje a los héroes de mi patria que combatieron en Malvinas, cansado de verlos menospreciados y ridiculizados por los historiadores políticos de turno, por películas mal intencionadas y por los medios de prensa discípulos del poder.
Esta es mi humilde contribución para hacer justicia para con ellos reivindicando aunque sea un poco la historia gloriosa del ejercito argentino en Malvinas.

El 2 de abril se produjo el desembarco argentino en la ¨Operación Rosario¨, bautizada así por el Coronel Seineldín en conmemoración de la misma invocación hecha por Santiao de Liniers en 1.806 durante las invasiones inglesas.  
Apenas uno empieza a leer la cronología de guerra y desde el mismo 2 de abril se enuentra con historias emocionantes, llenas de valor y patriotismo. Llevadas a cabo por hombres como nosotros, en la mayoría de los casos conscriptos, de una honra y convicción patriótica muy dificil de encontrar en estos días. Como la del Capitán Pedro Giachino, que se encontraba al mando del comando de buzos tácticos encargados de tomar la casa del gobernador, fue la primera baja argentina. Este padre de familia, herido de muerte continuó dando órdenes a sus subordinados, para que acaten a rajatabla el requerimiento de no derramar sangre enemiga. Murió luego de constatar que los enemigos se habían rendido.
Fueron héroes convencidos de lo que hacían, como el soldado Juio Cao, herido de muerte el 14 de junio (último día de la guerra), maestro de 3er grado quien al decirle a su madre que estaban convocando a su clase esta le respondió "sé hijo, pero no vas a ir, vos vas a tener un hijo" a lo que él respondió "¿Cómo me verían mis alumnos si le hablara de San Martín y Belgrano si el maestro no va a cumplir con su deber"

Tuve la oportunidad de concurrir a una charla brindad por el almirante Carlos Hugo Robacio, quién en su momento fue el Capitán de Fragata al mando del BIM 5, con sede en la ciudad de Río Grande sita en Tierra del Fuego.
Grande fue mi sorpresa al escuchar y ver a los héroes de Malvinas en persona. sus palabras lejos estuvieron de lo que acostumbraba a leer en los diarios, los soldados del batallón, que en su mayoría fueron conscriptos, concurrieron en gran número y apoyaron en todo momento las palabras de su comandante.

El Almirante remarcó que las bajas de los ingleses triplicaron a las Argentinas, basó sus dichos en libros de veteranos ingleses, en reuniones y encuentro que frecuenta con veteranos ingleses, quienes le han hecho saber que "nunca pasaron tanto miedo como cuando atacaron Tumbledown" (lugar de una batalla feroz entre el BIM 5 y batallones Gurkhas), han repetido en varias oportunidades "no poder creer que sus soldados eran conscriptos, diciendo que sus hombres eran veteranos. Que no podían sacarlos de las trincheras"

El BIM 5 tuvo 16 bajas y 68 heridos, mientras que causaron a los ingleses más de 300 bajas.
Más allá de este dato importantísimo, el cual nunca jamás había escuchado decirlo por ningún medio, mayor fue mi agrado cuando pude escuchar de boca de actores las historias heroicas del BIM 5, que fue el último regimiento en rendirse, que combatió son refuerzos, en inferioridad de armamento y tecnología, y que causo daños terribles a los enemigos. Saliendo airoso de varias batallas.

Me pregunto ¿por qué en los colegios no se cuentan estas historias? ¿por qué no conocí estas historias desde mi infancia? ¿Por qué están empeñados en no facilitar que estos ejemplos de vida sean reconocidos por toda la sociedad? Es lamentable que solo se oigan las voces miserablemente lastimeras. que no se haya defendido nunca masivamente el enorme valor demostrado por los soldados argentinos, que muchos de ellos sin un gran nivel cultural y sin posibilidades de acceder a los medios de difusión masiva, actuaron con un profundo patriotismo y mantuvieron una entereza tal que el país y los sucesivos gobiernos argentinos desde junio de 1.982 no tuvieron.

En estos tiempos donde todo es relativo, donde las reglas morales se ponen siempre en duda, donde la violencia recrudece y vuelve a desangrarnos, donde los jóvenes no encuentran un camino a seguir, época de falsos ídolos y falsos caudillos. Deberíamos fomentar estas historias para que sirvan de ejemplo y para homenajear a los héroes que dejaron su vida o parte de ella en las islas.

La política tampoco es ajena la historia del conflicto, pero ¿por que en el ensañamiento que tienen ciertas personas en denostar a todo lo relacionado con el ámbito castrense se incluye, o por lo menos no se excluye, a los soldados de Malvinas? ¿Acaso ellos son responsables de una decisión tomada por un general fuera de sus cabales? ¿Acaso son responsables del último manotazo de ahogado dado por un poder de facto por mantenerse?
En ellos solo primó el amor por la patria y el cumplimiento del deber, luchando con valor digno de los héroes de Mayo. Los soldados lucharon cuerpo a cuerpo, centímetro centímetro defendiendo la soberanía nacional. Lucharon por una causa justa y de todos los argentinos. 

Por lo tanto les propongo que este 2 de abril recordemos a nuestros héroes con emoción y orgullo, que nuestro recuerdo no sea pensar en sus penurias, en su frío, en su hambre, pensemos que el amor que sintieron por la bandera Argentina alivió su dolor. Tampoco los mezclemos con los conflictos internos argentinos. Los héroes de Malvinas tuvieron por finalidad recuperar la soberanía sobre las islas. No fueron ni golpistas, ni traidores que decidieron la suerte de sus subordinados con fines políticos o personales declarándole la guerra a una potencia mundial. En su momento ellos respondieron al llamado de la patria y no al de los gobernantes de turno que solo fueron circunstancias inevitables.

Que la emoción que nos genera recordar a los héroes o ver imágenes de la guerra nos enorgullezca por el accionar heroico que nuestros soldados tuvieron en el campo de batalla, peleando como hombres veteranos y paliando todo tipo de obstáculos contra un enemigo por demás superior. Y esta ofrenda de orgullo y respeto será el mejor recuerdo y homenaje que podemos brindarle este 2 de abril.

Por último me gustaría compartir la siguiente anécdota en exceso figurativa:

El Coronel Ruiz Palacios era por entonces el gobernador del Chaco, al recibir la información de la muerte en combate de un soldado chaqueño decidió hacer llegar la noticia a su familia personalmente. Al trasladarse a la zona rural, donde vivían los padres, salieron de la vivienda un señor seguido de una señora, el cual al ver al gobernador le dijo: "Me trae malas noticias" -Sí, respondió el gobernador- ¨Mi hijo ha muerto" -Sí- "¿Cayó peleando?" -Sí- entonces se oyó el sollozo de la madre que estaba detrás y la rápida reacción del padre qe le dijo: "No llore carajo, a los héroes no se los llora!"

martes, 17 de junio de 2008

¿Por qué es necesario involucrarse?

Al interiorizarme en la realidad política nacional fui descubriendo una serie de cosas que se repetían preocupantemente. Una de las primeras que me llamo la atención fue ver como la misma gente que festejaba un plan político, luego lo criticaba; O como un presidente recientemente electo culpaba al anterior de todos los males presentes y futuros. También me percaté de que en nuestro país se puede ser neoliberal por una década y en un abrir y cerrar de ojos ser el líder del pensamiento antiliberal, o como los mismos diputados que votaban las privatizaciones, ahora las critican e intentan estatizar.

Una de las principales causas, de que estos males no sean erradicados, se encuentra en la conformación de los actuales partidos políticos, que en casi su totalidad sufren de un mismo mal: Todos emplean las mismas reglas de juego, tienen gente de similares características e ideas, utilizan un sistema de escalafón similar, se manejan con punteros políticos, haciendo uso del clientelismo de la manera mas denigrante que uno pueda imaginar.

Es evidente que al atravesar todos el mismo camino, lleguen al mismo resultado, esta regla tan simple y lógica, es muchas veces dejada de lado frente al sentimentalismo o el orgullo, características que convencen a uno de poder llegar a configurar una modificación en el resultado, recorriendo el mismo camino que recorrieron todos nuestros políticos, militando en los mismos partidos e implementando las mismas técnicas de manera cada vez más profundas.

Este error es cometido por mucha gente de bien, con buenas intenciones, que como consecuencia del ¨sistema¨ queda atrapada en esa especie de telaraña digna de los grandes partidos políticos argentinos, corrompiéndose, o en los mejores casos apartándose.

Esto nos ha llevado a tener una oposición siempre muy similar al oficialismo, opositora siempre de cualquier idea oficial, compartida o no, pero con el único fin de confrontar. Por eso en nuestro país los representantes del pueblo, que se mantienen en el poder desde 1983 o antes, no han producido frente a las diferentes crisis ninguna propuesta real de cambio.

Este mecanismo perverso, utilizado por quienes solo buscan perpetuarse en el poder o en el cargo público, sólo puede comprenderse a través del proverbio maquiavélico que conceptualiza a la política como el arte de lo posible.

Este concepto surge de la obra El Príncipe, cuyo autor Maquiavelo, plantea la separación total de la política frente a la ética y la moral; de ahí que se le atribuya la famosa frase el fin justifica los medios, que si bien no está explícitamente expresada en su obra, se deduce de la misma.

Hoy, el famoso proverbio adjudicado a maquiavelo se ha instalado en nuestro país de manera alarmante. En la actual política local conviven radicales K, peronistas K, lideres de Izquierda K, ex menemistas K, ex duhaldistas K y por ultimo los K originales.

Esto nos lleva indudablemente a que no exista oposición firme y consolidada, a convivir con una mayoría automática en el congreso, a soportar un Poder Judicial intervenido y politizado gracias a la modificación de la ley del consejo de la magistratura, por el cual los jueces han perdido el principio constitucional de inamovilidad y hoy se encuentran a merced de quienes nos gobiernan.

Este gobierno en particular, además de haber implementado todas estas originales ideas, ha ido aún mas lejos, incorporando la antinomia ideológica derecha e izquierda, una antinomia tan anticuada como su proveniencia, y tan difícil de conceptuar en estos tiempos, y mas aún dentro del discurso del gobierno.

Esta antinomia surge durante la Revolución Francesa, ya que dentro de su parlamento, los que tenían ideas monárquicas se sentaban a la derecha, y los republicanos a la izquierda.

Este concepto hoy ha quedado en desuso, pues el gobierno solo intenta generar temor, el temor natural al cambio. Atacando a quien opine diferente a él o injuriándolo por medio de discursos violentos. Pero como decía Ghandi: ¨La violencia es el miedo a los ideales de los demás¨

La mejor manera de superar este prejuicio es comenzando a juzgar las ideologías por sus resultados y medios para lograr tales, ¡no por los valores abstractos que el gobernante de turno les impone!

El diccionario jurídico define así el término Democracia Autoritaria: Es la que cree resolver el antagonismo entre el poder y la libertad mediante la instauración de una sociedad unánime en que, procediendo el poder del pueblo mismo, la oposición carece de sentido y no debe ser admitida. Como consecuencia rechaza al pluralismo y la separación de los poderes del estado, en provecho del partido único y de la unidad del poder estatal. Basta esta enunciación para advertir que se trata de cualquier cosa menos de una democracia.

Cualquier semejanza con la realidad… es una triste coincidencia.

Por eso hoy me pregunto ¿una democracia es todo esto? ¿Una democracia implica clientelismo, punteros, sindicatos politizados adictos al presidente de turno? ¿Democracia es mantener a las clases bajas con vergonzosos subsidios que no hacen otra cosa que generar indigencia por todos lados? ¿En una democracia el presidente puede abdicar a favor de su esposa como si fuera el dueño de un trono? ¿Qué esta pasando en nuestro país que no reaccionamos?

La realidad argentina me ha llevado a una dicotomía. Tuve que elegir entre participar en política y arriesgarme a volverme parte de todo lo que critico, o a quedarme en mi casa viendo como otros deciden por mi futuro y el de tanta gente. Por supuesto que opté por la primera opción.

He decidido participar en política junto a un numeroso grupo de personas jóvenes en un partido nuevo, formado por gente nueva, con ganas de trabajar y que valora el trabajo, el esfuerzo, y lo premia; gente que ve la política como un medio y no como un fin.

Argentina necesita volver a premiar al que invierte en vez de castigarlo, premiemos al productor, al industrial que inentendiblemente siguen apostando a este país. Apostemos y alentemos a los que estudian, a los que investigan, a los que desarrollan. Basta de ser un país librado a la suerte del clima y de la improvisación; Basta de ser un país amigo de los peores líderes mundiales. Nos hemos alejado de Italia, de España, de Alemania, de Estados Unidos, de Irlanda. Basta de permitir pasivamente que nuestro país sea destrozado día a día.

Mi canal de participación política es PRO, partido liderado por Mauricio Macri. Nosotros no hemos venido a decirle a la gente lo que hay que hacer; hemos venido a invitarlos a que se comprometan, ya que la única manera de consumar un cambio real es desde adentro. No podemos seguir destruyendo el fututo de nuestros hijos. ¡Basta de desidia e improvisación!

Venimos a plantear otro camino, para de esta manera llegar a distintos resultados.

En consecuencia proponemos un cambio, un cambio real no de eslogan, proponemos gente nueva en la política, proponemos empleados públicos que trabajen y se especialicen, terminar con el clientelismo que desgarra y humilla a la gente que más necesita del estado como benefactor. Proponemos no atacar, sino construir; priorizamos la cultura del trabajo, del esfuerzo. Queremos premios y castigos, no puede ser valorado de la misma manera aquel que trabaja día y noche de aquel que nunca ha trabajado. Reavivemos el valor del esfuerzo.

Proponemos un Poder Judicial independiente, que el que las haga las pague y que el que pague en término pague menos.

Proponemos requerir de cada cual según su capacidad y brindar a cada cual según su necesidad y terminar con la idea general de que el estado tiene la obligación de brindarnos todo, proponemos la intervención estatal de manera subsidiaria (las necesidades básicas deben ser cubiertas por cada uno, solo en el caso de no poder concretarlo el estado debe actuar en consecuencia), proponemos no dar planes trabajar, sino dar trabajo y ayuda social a quienes realmente lo necesiten y no a quienes hacen de la ayuda social un trabajo, con el convencimiento de que la solidaridad como única acción es clientelismo.

Por lo expuesto, invitamos a todas las personas a sumarse para cambiar esta realidad desde adentro.